La respuesta es simple: los antioxidantes.

¿Por qué son tan importantes en la nutrición deportiva? Durante la realización de ejercicio físico intenso de forma continuada, se producen en nuestro organismo radicales libres. Se trata de compuestos químicos que aumentan el estrés oxidativo y que, en concentraciones altas, son nocivos. Nuestro cuerpo los produce de forma natural, pero su formación en exceso puede provocar daños a nivel celular. El envejecimiento no es más que una destrucción continuada de esas células sin que el organismo pueda regenerar nuevos tejidos al mismo ritmo que se destruyen. Es aquí donde entra en juego nuestra nutrición.

Los deportistas sufren una aceleración de este proceso de envejecimiento, ya que el propio ejercicio físico  aumenta la producción de radicales libres.  Es por ello que un plan de nutrición de gimnasio siempre debe ser rico en antioxidantes, pues una de sus principales funciones es la de contrarrestar los efectos negativos mencionados anteriormente.

Los antioxidantes más conocidos son la Vitamina C, la Vitamina E y el beta-caroteno. Estas sustancias se almacenan  en nuestro organismo pero es necesario un consumo constante y su presencia diaria en la dieta. No vale comer muchos antioxidantes un día y esperar un milagro,  ya que el organismo necesita un tiempo (al menos 2 semanas) para aumentar sus depósitos. Tu nutrición antes del gimnasio debe incluir:

Vitamina E: Podemos hallarla en alimentos como el aguacate, el salmón o las nueces. A diferencia de la vitamina C, se trata de una vitamina liposoluble. Es necesario el consumo de grasa para su absorción. Esta es una de las principales razones por las que no podemos excluir totalmente la grasa de nuestra dieta (lo ideal es en forma de grasas saludables como los ácidos grasos omega-3), ya que es indispensable para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Entre sus características, también desarrolla un importante papel en el sistema inmunitario con efectos antinflamatorios.

Vitamina C: Se encuentra en frutas como el kiwi, la naranja o el limón. También conocida como ácido ascórbico, es una vitamina muy interesante en la nutrición deportiva. Además de su función antioxidante, juega un papel importante en la síntesis de colágeno (formación de tejidos, tendones, cartílagos…). Es un componente esencial en la absorción y el metabolismo del hierro y el colesterol.

Beta-caroteno: Presente en alimentos como la zanahoria, los albaricoques, o el tomate. Dentro del grupo de los carotenos el más importante es el beta-caroteno, se trata de una provitamina que favorece la formación de la Vitamina A. Para los deportistas resulta  interesante porque es muy beneficioso para la vista (a través de la vitamina A) y para el cuidado de la piel, dos de los elementos de nuestro cuerpo que más sufren con la práctica deportiva al aire libre (radiación solar, condiciones climatológicas adversas, etc.) por lo que la correcta nutrición deportiva debe incluirla.

También podríamos destacar como antioxidante popular  la Coenzima Q-10. Al igual que con el resto de sustancias mencionadas previamente, no se han demostrado efectos directos de mejora del rendimiento pero su efecto antioxidante parece ser evidente.

Los deportistas tienen necesidades aumentadas de antioxidantes por el estrés oxidativo que produce la actividad física, por lo tanto, su consumo debe estar siempre presente en la dieta. Las ventajas son numerosas, favoreciendo un correcto desarrollo de nuestra actividad física, combatiendo el envejecimiento celular y velando por nuestra salud.

Ahora que tienes toda la información acerca de una correcta nutrición deportiva, rica en antioxidantes, no tienes excusas para no complementar tu rutina de ejercicios con la perfecta alimentación. !Y si necesitas asesoramiento personal, no dudes en llamarnos¡