Muchos alimentos hacen posible que aumentemos nuestras densas y que aumentemos el sistema inmunológico. En este post de hoy os cuento qué alimentos pueden protegernos contra los catarros

Limón. Además de rico en vitamina C, es un depurativo excelente que ayuda a eliminar toxinas, y un gran bactericida y antiviral. La mejor prevención en invierno: tomar cada mañana, en ayunas y media hora antes de desayunar, el zumo de un limón en un vaso de agua tibia.

Setas shiitake y reishi. Contienen un tipo de betaglucanos que, según diversos estudios científicos, aumentan el número y la actividad de las células del sistema inmunitario. Además ha demostrado ser un gran protector de las vías respiratorias. Añádelo a tus platos de pasta o arroz, o tómalo directamente en cápsulas.

Cebolla. Rica en vitaminas y minerales, es expectorante, antiséptica y depurativa. Cocida es perfecta para aliviar las afecciones respiratorias como congestión en los bronquios o tos, pues ayuda a expectorar.

Ajo. Contribuye a reforzar el sistema inmunológico gracias a su alto contenido en alicina, de efecto antibiótico y antivírico. Si no lo soportas entero, tómalo en perlas de aceite de ajo.

Jengibre. Aporta una buena dosis de vitamina C, flavonoides y aminoácidos, pero lo que lo convierte en un aliado perfecto contra los resfriados es su alto contenido en gingeroles que tienen efectos analgésicos, antiinflamatorios y antioxidantes, y favorecen la expectoración.

Cúrcuma. Esta especia tiene un gran capacidad antioxidante con poder antiinflamatorio, muy útil en procesos respiratorios. Se puede añadir a sopas y platos de cereales, o tomar también en comprimidos.

Miel. Es el compañero perfecto para acompañar las infusiones en invierno: es energetizante, antiséptica y protectora de las mucosas.

Jalea Real. El alimento que fabrican las abejas para alimentar a su reina tiene complejos enzimáticos que refuerzan las defensas. Lo ideal es tomarla combinada con própolis y equinácea.

Germen de trigo. Es la fuente más rica en vitamina E, y además tiene otros minerales como el magnesio y el silicio, muy necesarios para reforzar el sistema inmunitario.